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El Confidencial: "Florentino Pérez se puso agresivo". Historia oculta del pelotazo de las torres galácticas

Florentino Pérez

En los reservados madrileños se sellan grandes negocios, pero también grandes dramas, como les pasó a Florentino Pérez y Matilde Fernández, cuando el nuevo presidente del Real Madrid trataba de engrasar la recalificación de la ciudad deportiva. Florentino estaba a punto de conseguir un milagro empresarial, activar por consenso una operación inmobiliaria que llevaba cuarenta años vetada, pero se topó con un molesto contratiempo: la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, reseña Carlos Prieto en El Confidencial.

Tres veces se reunieron Florentino y Matilde. Tres veces recibió Florentino un no por respuesta. Pasó hace veinte años.

Estamos en 2001, Florentino apretaba para conseguir la recalificación y los mentideros echaban humo. José María García era entonces uno de los periodistas deportivos más poderosos y perejil de todas las salsas. Preguntamos a García por la operación urbanística. No ha perdido su don para el martillazo periodístico...

PREGUNTA. Recalificación de la ciudad deportiva del Real Madrid para construir cuatro rascacielos en la Castellana. ¿A qué le suena a usted?

RESPUESTA. Es el mayor escándalo deportivo de la democracia. Así se lo dije al presidente Aznar.

Según el periodista, en 2001 mantuvo la siguiente conversación con Aznar:

García: No podéis regalarle cientos de millones a Florentino.

Aznar: Hay que ayudar al Madrid.

García: Aunque tú seas del Real Madrid, eres presidente del Gobierno; no tienes que ayudar al Madrid, tienes que ayudar a todos.

P. Cuando la recalificación se estaba cociendo, habló usted con el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano. ¿Qué le contó?

R. Le dije en una comida que la recalificación me parecía una vergüenza. Todos los presidentes del Real Madrid lo habían intentado antes, y a todos les dijeron no, no y no; menos a Florentino. Lorenzo Sanz lo intentó de todas las maneras, pero solo logró pequeñas limosnas por una esquinita de la ciudad deportiva, el chocolate del loro. ¿A qué venía ahora tanto privilegio? Álvarez del Manzano me dijo que la operación era absolutamente ilegal y solo se haría por encima de su cadáver.

P. Siga…

R. Cuando se aprobó la recalificación, llamé al alcalde de Madrid y le dije: “José María, ¿qué hacemos ahora con tu cadáver?”.

P. ¿Qué le respondió?

R. Su explicación fue graciosa. “Cuando te llama el presidente del Gobierno y te dice ‘firma eso’, ¿qué haces?”.

P. Florentino Pérez se manejó bien esos días...

R. La pobre Matilde Fernández se quedó más sola que la una.

En pleno revival del Madrid de los galácticos por una serie documental (‘Galácticos’) de la cadena estadounidense ESPN, toca preguntarse quién pagó la fiesta, por qué y si quedó algún cadáver por el camino. ¿El mayor escándalo deportivo de la democracia o una gran operación urbanística para el Madrid y la ciudad de Madrid?

A finales de los cincuenta, el franquismo expropió 14 hectáreas en la Castellana y se las traspasó al Real Madrid para “la construcción de sus instalaciones”, de "uso deportivo" y “sin propósito lucrativo”. Los intentos del club de dar un pelotazo con estos terrenos (y con los del estadio Santiago Bernabéu) comenzaron pronto, pero chocaron siempre con las autoridades. “Ramón Mendoza me propuso tirar el Bernabéu, levantar varias torres y construir el nuevo estadio donde están ahora los cuatro rascacielos. Le dije: ‘¿Cómo te voy a autorizar una operación que Arias Navarro [alcalde entre 1965 y 1973] le negó al Real Madrid en tiempos de Franco?’ Ni lo permitía el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) ni era conveniente para la ciudad. Me negué rotundamente”, cuenta Juan Barranco, alcalde socialista de Madrid entre 1986 y 1989.

Lo intentó Raimundo Saporta (vicepresidente del club) con Francisco Franco, lo intentó Ramón Mendoza con Juan Barranco y lo intentó Lorenzo Sanz con Álvarez del Manzano. Pero lo que no logró nadie en cuarenta años... lo iba a lograr Florentino Pérez en unos meses.

En 1995, Florentino se presentó a las elecciones del Real Madrid; perdió contra Ramón Mendoza. Uno de sus eslóganes de campaña fue: “Las deudas no se pagan con la ciudad deportiva”. El constructor estaba aún en contra de recalificar y vender los terrenos.

En 1997, el Madrid vendió tres hectáreas de la ciudad deportiva al ayuntamiento y a la CAM por 27 millones de euros para aliviar su deuda. El PGOU de ese año dio por “concluido el proceso de ocupación del espacio”: “Se ha agotado el aprovechamiento urbanístico”. Pero tres años después, Florentino no iba a hacer prisioneros en su segundo asalto a la presidencia...

Tras ganar el Madrid la Champions en 2000, Lorenzo Sanz adelantó las elecciones; lo veía fácil, pero iba a ser arrasado por el huracán Florentino Pérez, presidente empoderado de un gigante de la construcción en expansión: ACS.

Las promesas electorales de Florentino sonaron a bilbainada: fichaje de Figo (gran estrella del Barcelona) y recalificación de la ciudad deportiva. Bien el candidato Florentino iba muy sobrado, bien sabía cosas que los demás desconocían, pues no pudo hablar más claro a los socios: “Les pido que confíen en mi capacidad de negociación. En mis buenas relaciones con el alcalde de Madrid y con el concejal de Urbanismo. Mi capacidad de persuasión es infinitamente mayor que la de la junta saliente. Son unos terrenos excepcionales y he hablado tanto con el alcalde como con el concejal al respecto. Son terrenos urbanizables. ¿Cómo puede pensar alguien que hago una propuesta sin haber tratado el tema antes?”.

Florentino iba sin frenos y con las cartas boca arriba: la recalificación se lograría fontaneando sin cuartel a la autoridad competente. Nadie podrá acusarle de no haber ido de frente. Para pasmo de los escépticos, Florentino iba a cumplir a rajatabla sus promesas electorales: Figo y recalificación. “Estaba en marcha el rescate financiero más importante de la historia del fútbol español”, resumió Juan Carlos Escudier en su biografía (no autorizada) sobre Florentino Pérez.

Al club le iba mucho en juego. Poco después del triunfo electoral de Florentino, la UEFA sugirió que el Madrid podría quedarse fuera de la Champions por su elevada deuda (277 millones de euros). Pero en uno de los giros empresariales más asombrosos del deporte mundial, el Madrid de Florentino acabó reventando el mercado los siguientes años con los fichajes de cuatro galácticos: Zidane (2001), Ronaldo (2003), Beckham (2004), y el ya mencionado Figo, pagado un parte con un préstamo del Banco Zaragozano (controlado por los Albertos, socios de Florentino en ACS). Del Madrid de la deuda asfixiante se pasó al Madrid de los galácticos. Del veto político a la recalificación por ser "absolutamente ilegal", a los políticos diciendo que era un gran proyecto para la ciudad de Madrid.

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