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El controversial sueldo de la esposa de Carles Puigdemont en una red de televisión de Cataluña


Marcela Topor, periodista rumana y esposa de Carles Puigdemont, lleva desde abril de 2018 cobrando 36.000 euros por semestre (72.000 euros al cabo del año) por dirigir y presentar un magacín televisivo en inglés en la Xarxa Audiovisual Local (XAL), la red de televisiones locales financiada por la Diputación de Barcelona. En el último pleno de la diputación, el portavoz de Ciudadanos, Salvador Tovar, presentó una moción para que se revise el contrato y se extinga si no cumple los objetivos. La moción fue rechazada de plano por todos los partidos políticos menos el PP. Así que, salvo sorpresa, Marcela Topor tiene asegurado un sueldo de 6.000 euros al mes por un trabajo de 120 minutos a la semana hasta el año 2023, reseñó David Brunat en El Confidencial.

El programa de la discordia se llama ‘The Weekly Mag’ y el sábado pasado emitió su edición número 106. Se emite en 23 canales de televisión local y comarcal de Cataluña. Su objetivo es “aprender y divertirse en inglés”. En esencia, Topor se rodea de varios colaboradores a los que acompaña en distintos temas de conversación, juegos y variedades, todo en inglés para estimular el oído del espectador.

El coste total estimado de ‘The Weekly Mag’ es de 300.000 euros al año, que asume íntegramente la XAL, es decir, la Diputación de Barcelona. Según datos internos, en el último trimestre, el programa de Topor tuvo una audiencia acumulada de 122.000 espectadores, con un total de 12.000 dispositivos únicos conectados (aparatos con Smart TV). Es una cifra de audiencia modesta aun para los estándares de la red catalana de televisiones locales.

En realidad, la presencia de ‘The Weekly Mag’ en la parrilla del ente audiovisual local es una auténtica rareza. No por su contenido, pues un programa didáctico en inglés puede tener sentido como servicio público, sino por el procedimiento de contratación. La XAL es un ente ideado para promocionar el talento audiovisual joven. Si una pequeña productora catalana tiene un proyecto interesante, su primer paso será acercarse a la XAL para que le compre el formato, y luego esta lo ofrecerá a las distintas televisiones locales. La productora sabe que la XAL le pagará el peor precio del mercado y que el margen de beneficio será pequeño, pero es un primer trampolín para llegar a cotas más altas. Nadie piensa en la XAL como un cliente potente del que vivir.

Lo que suele hacer el ente no varía mucho de lo que hacen otras televisiones más grandes: contrata un formato para un tiempo determinado y paga un precio redondo a la productora. Luego la empresa deberá descontar todos los rendimientos del trabajo, el material, desplazamientos y dietas. Pero en ‘The Weekly Mag’ el procedimiento clásico se rompe. La XAL contrata nominalmente a Marcela Topor por un monto de 36.000 euros el semestre, que dividido sale a 1.500 euros por semana, haya o no programa, así consta en el contrato y de hecho así sucede. Por ejemplo, en verano no hay programa (no se emite entre julio y septiembre), pero el contrato sigue en vigor.

Solo hay que hacer un cálculo sencillo para obtener el coste de Topor para el erario público. Entre principios de abril de 2018 y principios de abril de 2021, se habían emitido 100 programas. Redondeando, 33 programas por año. Eso da una factura real a favor de la periodista de 2.181 euros semanales por sus dos horas en antena.

Porque su misión es dirigir y presentar el magacín. No ha de gastar un solo céntimo en labores de producción, pues la XAL sufraga todos los gastos tirando de su presupuesto público. Son sus redactores y técnicos quienes producen el programa y le dan forma. Llanamente, Topor es contratada como presentadora estrella sin más credenciales que haber presentado un programa de entrevistas en inglés en El Punt Avui TV, la televisión del diario en el que Puigdemont fue redactor jefe.

Pedro (nombre ficticio) ha vendido programas a la XAL durante muchas temporadas a través de su productora. Fue sobre todo en sus inicios. “Trabajar para la ‘xarxa’ es un mal negocio”, resume. “Pagan poco y exigen territorialidad, es decir, contenidos que cubran distintos lugares de Cataluña, y eso implica muchos gastos de desplazamientos, dietas… Cuando yo trabajaba para ellos, pagaban una media de 1.800 euros por 30 minutos de programa. A final de mes, podías sacar unos 800 euros limpios. En comparación, Barcelona Televisión (BTV) paga 6.000 euros por 30 minutos, y el Canal 33 [el hermano pequeño de TV3] pagaba en sus momentos más bajos 10.000 euros, y en tiempos buenos entre 15.000 y 18.000”.

Esto, según Pedro, tiene su lógica: “La ‘xarxa’ es una plataforma pensada para dar luz a productoras jóvenes y a productoras de territorio. Es para primeras oportunidades, como un paso previo para dar el salto a las teles grandes”. Por eso, el contrato de 36.000 euros limpios al semestre para Topor le parece a este productor “un escándalo” y “una barbaridad”.

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