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¿Quién es “Memo Fantasma” y cómo se convirtió en una sombra criminal en Colombia?


Guillermo León Acevedo Giraldo, alias “Memo Fantasma”, exjefe paramilitar y veterano narcotraficante, quien durante décadas logró eludir cualquier proceso judicial ocultándose tras una fachada de negocios legítimos, fue capturado el 25 de junio por las autoridades colombianas, reseñó InSight Crime.

La Policía Nacional de Colombia informó a InSight Crime sobre la captura del presunto narcotraficante y de otras tres personas, dos de las cuales están emparentadas con Acevedo, en operativos realizados en la capital, Bogotá, y en los departamentos de Antioquia y Córdoba, noroeste del país. La policía también informó que Acevedo, quien fue aprehendido en Bogotá, enfrentará cargos de lavado de activos, concierto para delinquir agravado y enriquecimiento ilícito.

El abogado de Acevedo, David Espinosa Acuña, no respondió los repetidos intentos de comunicarse con él para pronunciarse sobre los hechos.

En audiencia de imputación de cargos, el 28 de junio, la Fiscalía colombiana imputó formalmente a Acevedo de lavado de activos agravado, concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito de particulares. Cargos que el mismo Acevedo no aceptó.

Entre los capturados también se encuentran su madre y su abuela, quienes fueron imputadas en la misma audiencia por lavado de activos agravado y enriquecimiento ilícito de particulares. Las familiares de Acevedo tampoco aceptaron los cargos.

La vida de Acevedo en la sombra salió a relucir por primera vez luego de un artículo publicado en El Espectador en 2015 y posteriormente tras una investigación más exhaustiva, de dos años de duración, publicada en seis partes por InSight Crime en marzo de 2020. La investigación de InSight Crime relató cómo se las había arreglado para pasar desapercibido durante varios años, cómo había construido un imperio de negocios y cómo InSight Crime le había seguido el rastro hasta su lugar de residencia en Madrid, España.

Aunque Acevedo siguió esquivando las denuncias tras la publicación del reportaje de InSight Crime, la Fiscalía General pronto confirmó su identidad. Poco a poco salió a la luz más información, a medida que otros investigadores comenzaron a escudriñar en las pilas de declaraciones rendidas por exjefes paramilitares luego de su desmovilización a comienzos de la década de 2000, y la Fiscalía General reabrió una investigación sobre Acevedo, que llevó al embargo de numerosas propiedades conectadas con él. Aunque los detalles variaban, en especial por su uso de diferentes alias, como “Sebastián Colmenares”, la historia central mantuvo su consistencia: Acevedo había eludido la justicia.

Cómo lo logró, sin embargo, sigue siendo un misterio. Su alias, Memo Fantasma, era bien conocido en el hampa, porque trabajó con varias organizaciones narcotraficantes a finales de los 80 y comienzos de los 90.

A finales de los 90, se unió al Bloque Central Bolívar (BCB), una de las varias unidades de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que en ese entonces eran el ejército paramilitar y el grupo traficante de cocaína más grande del mundo.

Y en 2004, usando el alias de Sebastián Colmenares, Acevedo y otros siete jefes de las AUC firmaron una carta de intención en la que prometían trabajar por un acuerdo de paz con el gobierno.

Hasta ahora, Acevedo era el único de esos jefes que no estaba en la cárcel o había sido asesinado.

En lugar de eso, fue capaz de construir un emporio de aviación, ganadería y bienes raíces con activos en Europa y Suramérica, que incluía propiedades en Bogotá, donde vendió varios lotes a la empresa inmobiliaria de la familia de Marta Lucía Ramírez, actual vicepresidenta y canciller de Colombia, quien convirtió dichas propiedades en un pomposo edificio de oficinas.

En la época de la venta, en 2006, Ramírez recientemente había pasado de ser ministra de defensa a senadora. Su esposo, Álvaro Rincón, dirigía la firma inmobiliaria, pero Ramírez era accionista de la empresa. Por su parte, Acevedo estaba huyendo del proceso de desmovilización de las AUC. Sin embargo, al preguntárseles al respecto, tanto Rincón como Ramírez negaron saber que Acevedo tenía nexos con los paramilitares y el narcotráfico y afirmaron que otra firma tenía la obligación de hacer la debida diligencia sobre el cliente, no ellos.

Tanto Ramírez como Acevedo reaccionaron indignados al reportaje de InSight Crime. Ramírez presentó una demanda penal por difamación contra el codirector de InSight Crime y autor de los reportajes sobre Memo Fantasma, Jeremy McDermott, pero poco después retiró la querella.

Acevedo también interpuso una demanda penal por difamación contra McDermott. No es claro si este caso contra McDermott avanzará, luego de que Acevedo sea imputado formalmente por los delitos que asegura que McDermott le atribuyó falsamente.

Análisis de InSight Crime

Acevedo fue el puente entre dos épocas del narcotráfico en Colombia: la era de los visibles y la de los invisibles. Pablo Escobar encarnó a los visibles, al convertirse no solo en un ostentoso narco y brutal asesino, sino en congresista suplente y filántropo.

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