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Eudomario Carruyo buscó en Andorra un refugio para los sobornos millonarios que recibió cuando fue director financiero de PDVSA


El diario español EL PAÍS recién dio a conocer que Eudomario Carruyo, exdirector financiero de PDVSA, recibió más de $30 millones de dólares en la Banca Privada d’Andorra (BPA) en sobornos, gracias a sus «guisos» de corrupción en Venezuela.

La red de exviceministros del Gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) investigada por cobrar comisiones a empresas a cambio de adjudicaciones de la principal firma estatal de su país, Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA), pagó 30,6 millones de dólares al que fuera director financiero de esta compañía entre 2005 y 2011, Eudomario Carruyo, según los documentos a los que ha tenido acceso de EL PAÍS.

Carruyo cobró este dinero en la Banca Privada d’Andorra (BPA) entre 2008 y 2010, cuando formaba parte de la cúpula de la energética. Los fondos llegaron a través de transferencias de Nervis Villalobos, exviceministro de Energía y Petróleo de Venezuela; Diego Salazar, primo del exministro de Energía y expresidente de PDVSA, Rafael Ramírez; y Luis Carlos de León, exabogado de la petrolera, reseñaron Joaquín Gil y José María Irujo en EL PAÍS.

Los pagos se justificaron como trabajos de asesoría prestados por Carruyo al grupo de exjerarcas y se cerraron mediante “contratos orales”. Los falsos servicios de consultoría fueron una de las tretas de la trama que saqueó PDVSA para justificar sus comisiones ilegales, según los investigadores.

Un juzgado de Andorra procesó en 2018 a Villalobos, Salazar y De León por pertenecer presuntamente a una red de 28 personas que cobró entre 2007 y 2012 sobornos de empresas agraciadas con millonarias adjudicaciones de PDVSA. La tramaocultó sus beneficios —2.000 millones de dólares— en Andorra, un país blindado entonces por el secreto bancario.

Eudomario Carruyo Rondón, es un contador público egresado de la Universidad del Zulia que tuvo una larga trayectoria en Petróleos de Venezuela, S.A (Pdvsa) donde se inició en los años 70s. Entre los años 1992 y 1997 fue director de Palmaven, una filial de Pequiven. En 1999 sería parte del equipo principal de auditores de las cuentas de la industria, cargo que ocuparía hasta 2002. Trás permanecer en su puesto de trabajo durante el sabotaje a la industria petrolera, logra que tres años después el presidente de la empresa Rafael Ramírez Carreño le nombre director interno de PDVSA y también directivo de Citgo (EEUU), de Deltaven, de Pdvsa Marina y vicepresidente de Finanzas de PDVSA (Holding), reseñó soberaniavenezuela.org

Eudomario Carruyo Rondón mantenía una buena relación con Diego Salazar, primo de Rafael Ramírez, corredor del seguro y reaseguro de Pdvsa, y mencionado en el caso del blanqueo de dinero a través del Banca Privada de Andorra (BPA). En los puestos que asumidos en 2005 estaría hasta el año 2011 cuando fue cordialmente removido por el escandoloso caso del dasfalco a los fondos de pensiones de los trabajadores de PDVSA por un monto aproximado de 453 millones de dólares. En 2011, unos días despues de descubrirse la mega estafa al fondo de pensiones de los trabajadores de PDVSA,  Eudomario Carruyo Rondón envió una carta a la Asamblea Nacional (totalmente controlada por el PSUV), donde negaba que la directiva de Pdvsa fuera responsable de la pérdida de $453 millones en el esquema fraudulento. Además, informó que la estatal petrolera se encargaría de cubrir los “fondos extraviados” (!).

Según la base de datos del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), Eudomario Carruyo Rondón continuó al servicio de la petrolera, trabajó en PDV Marina hasta marzo de 2015 (nunca fue procesado el caso del fondo de pensiones). En medios digitales, se asegura que actualmente pasa mucho tiempo en La Romana, República Dominicana, a bordo de un yate adquirido por su hijo (Eudo Carruyo). En esta embarcación ofrece a sus amistades cenas con lujosas vajillas compradas en Miami o Nueva York.

Despues de que Eudomario Carruyo Rondón fuese “cordialmente removido” de su cargo sin ningunas consecuencias penales, sus hijos, sobre todo Eudo Carruyo Perozo, continúaron con actividades comerciales de distinto tipo, tanto en Venezuela como fuera del país. De acuerdo con la investigación de periodistas venezolanos, se conoce que estos señores han trabajado como importadores a Venezuela de casas prefabricadas para cubrir el déficit de PetrocasaEudo Carruyo Perozo tiene registrada en Panamá la empresa Bluenor International, en la cual es socio Douglas Cosentino, un empresario del sector del calzado del Oeste de Caracas.

En septiembre de 2005, el estudio jurídico panameño Mossack Fonseca comenzó las gestiones para registrar a nombre de Eudomario Carruyo Rondón la apertura y registro de una empresa, la suscripción de poderes y manejo de cuentas que involucró a Suiza, Panamá e Islas Vírgenes Británicas. Eudomario Carruyo Rondón era entonces una de las figuras “heróicas” del personal de la industria petrolera que había sobrevivido al paro y sabotaje a la industria petrolera transcurrido entre diciembre de 2002 y febrero de 2003 que provocó el despido de más de 20 mil de sus trabajadores. Sin embargo, muy tempranamente se regaron dentro de la sede principal de Pdvsa en Caracas los rumores de la participación del vicepresidente de Finanzas en el pago a proveedores y en la colocación de dinero en bancos nacionales e internacionales.

El 16 de septiembre de 2005 Mossack Fonseca registró en Isla Vírgenes Británicas (BIV, por sus siglas en inglés) una empresa llamada Ozark Invesment Corp, con un capital de 50 mil dólares y emitió 50 mil acciones valoradas en un dólar. Doce días más tarde, desde la oficina de Trusban en Ginebra, Suiza, André Housman, un representante de esa entidad bancaria que opera en paraísos fiscales, solicitó que su cliente, Eudomario Carruyo Rondón, fuese incorporado como representante de esa firma recién registrada. No pasó mucho tiempo para que las dos directoras de la empresa de maletín, aprobaran que Eudomario Carruyo Rondón, recién nombrado entonces director interno de Pdvsa, tuviera la capacidad de firmar todo por Ozark Invesment Corp. En 2006, la Contraloría General de la República inició un proceso contra Eudomario Carruyo Rondón por no entregar su declaración jurada de bienes, el cual pasó al Ministerio Público. Ese caso aparece reflejado en el reporte anual de la Fiscalía de 2008, pero no detalla los resultados y la Contraloría General de la República nunca procedio con las sanciones pertinentes al caso. Eudomario Carruyo Rondón no conforme con ser directivo de Citgo, la petrolera venezolana radicada en Estados Unidos, y de las empresas filiales Deltaven y Pdvsa Marina, también quería manejar empresas propias y de papel o de maletín, para poder gestionar importantes sumas de dinero y no lo hizo solo. De a poco sumó a su esposa, Nancy Perozo, a sus hijos Eudo Carruyo Perozo y Carlos Carruyo Perozo, y a una persona de nombre Juan Carlos Linares Perozo. En agosto de 2007, todos los Carruyo tenían poderes para manejar la firma.

Luego de culminar el registro de las firmas de sus familiares, ese mismo mes de agosto de 2007 André Housman solicitó certificados por dos empresas distintas más para Eudomario Carruyo Rondón y Juan Montes quien era director de Inversiones de Pdvsa, un subalterno del vicepresidente de Finanzas Eudomario Carruyo Rondón, que tenia la responsabilidad de la colocación de dinero de los fondos de pensionados y jubilados de la estatal petrolera. De acuerdo con los fiscales que actuaron en el caso contra el venezolano-estadounidense Francisco Illaramendi, acusado de participar en un esquema Ponzi para defraudar casi 453 millones de dólares a los jubilados y pensionados de Pdvsa, Montes recibió sobornos de parte de Illaramendi. Las autoridades de EE.UU lo llamaron a declarar. Llegó a un acuerdo para cooperar con la justicia y se libró de una pena privativa de la libertad.

El financiamiento a campañas electorales en el exterior

El periodista Cesar Batiz, meciona en sus investigaciones que a Eudomario Carruyo Rondón lo señalan sus allegados de ser uno de los encargados, atendiendo órdenes superiores, de suministrar dinero de Pdvsa para el financiamiento de campañas electorales nacionales o internacionales, como la de Cristina Kichner, en Argentina. “No fue una maleta, fueron seis las que mandaron con dinero. Pero solo apresaron a Guido Antonini Wilson”, cuenta un entrevistado por Cesar Batiz al recordar la detención de un empresario venezolano en Buenos Aires en agosto de 2007 con 800 mil dólares en efectivo dentro de una maleta. Se afirma que Carruyo también participó en la trama.

Ante las sospechas se amplian las empresas de papel y sociedades para el lavado

El 27 de octubre de 2009, con la venia de los fundadores y accionistas de Mossack Fonseca, André Housman solicita que le den poderes a Eudomario Carruyo Rondón para manejar la empresa, nuevamente de papel, inscrita en Islas Vírgenes, Bistleigh Overseas LTD. Ese mismo día pidió, una vez más casualmente, también ceder otra firma, Service Mercury Limited, al ex-viceministro de Energía Eléctrica, Nervis Villalobos, quien se encuentra entre los exfuncionarios señalados de haber lavado dinero a través del Banco Privado de Andorra y está actualmente procesado en España por esta causa.

Debido a las primeras sospechas manifestadas por la banca Suiza, acerca de las posibles actividades ilícitas de Eudomario Carruyo Rondón, dos meses después Bistleigh Overseas LTD cambiaría de mano, esta vez hacia un ingeniero mecánico de Arzerbaiyán. El revés no impidió que Eudomario Carruyo Rondón y su familia siguieran en poder de Ozark Invesment Corp, aquella primera compañía para lavar dinero que fue registrada en 2005. Pero ante la insistencia de miembros de Mossack Fonseca, que pretendían obtener información más precisa sobre las actividades de la empresa, tocaría al asesor de la familia André Housman admitir que “la actividad de Ozark es la apertura de una cuenta bancaria en Suiza”. En mayo de 2013, Eudomario Carruyo Rondón y su familia firmarían un convenio con Banque Heritage, entidad que fue probablemente sugerida por Nervis Villalobos, ya que es la misma entidad desde la cual operaba éste hoy prófugo de la justicia.

Tres antiguos directivos de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) movieron 60 millones de dólares (unos 48 millones de euros) a Andorra entre 2008 y 2014, según afirmó en 2018 El País basándose en documentación bancaria a la que tuvo acceso el periódico.

Según el diario, se trata de Luis Carlos León Pérez, exdirector de Finanzas de una filial de PDVSA, Electricidad de Caracas, detenido en España y reclamado por EUUU; Eudomario Carruyo, que fue directivo de la petrolera estatal en la década pasada; y Francisco Antonio Jiménez, detenido en noviembre en Venezuela por corrupción y presidente de Bariven, filial de PDVSA.

Los tres tenían cuentas en la Banca Privada de Andorra (BPA), afirma el periódico, a las que León movió 22 millones de dólares, de los cuales 5,5 los cobró del viceministro de Energía y Petróleo de Hugo Chávez, Nervis Villalobos, investigado en dos juzgados españoles y que también es reclamado por EE.UU.

En cuanto a Jiménez, el diario muestra movimientos de sus tres cuentas en la BPA que acumularon 9 millones de dólares en depósitos y recibieron, afirma la noticia, 8,2 de Diego Salazar, primo del exministro de Energía y expresidente de PDVSA Rafael Ramírez, que fue arrestado en Venezuela por corrupción.

Jiménez, dice El País, vació en 2012 sus cuentas mediante transferencias a Suiza, San Vicente y Las Granadinas, EE.UU. y Curazao.

Por último, Carruyo, investigado en Venezuela tras aparecer en los papeles de Panamá, recibió en sus depósitos bancarios entre 2008 y 2010 un total de 30,6 millones de dólares, una tercera parte de los cuales le llegaron, según el periódico, de tres empresas controladas por Villalobos.

Estos documentos, según fuentes jurídicas consultadas por Efe, están en poder de la juez de Andorra que investiga a la BPA, entidad intervenida en 2015 por las autoridades del Principado por blanqueo de dinero. La Fiscalía venezolana cifró el pasado diciembre en 4.200 millones de euros el blanqueo de dinero a través de este banco andorrano.

Paralelamente a esa investigación de Andorra, dos jueces españoles han abierto sus respectivas causas vinculadas al blanqueo de dinero de venezolanos. Se trata del juzgado de instrucción 41 de Madrid y del juzgado central de instrucción 2 de la Audiencia Nacional.

En la del juzgado 41 de Madrid se investigan, en coordinación con Portugal y Andorra, delitos de blanqueo de varias personas, entre ellas Villalobos, a cuya extradición a EE.UU. se ha opuesto la Fiscalía Anticorrupción.

El ministerio público también se ha opuestos a que León sea entregado a ese país puesto que ambos tienen causas abiertas en España, pero su extradición la tiene aún que decidir un tribunal de la Audiencia Nacional.

Esta causa empezó llevándola la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, que coordinó el pasado junio cinco registros en Madrid dentro de una investigación de la justicia portuguesa sobre el presunto desvío de unos 6.000 millones de PDVSA a directivos del ministerio de Energía de ese país, de los que 3 millones acabaron en España.

Por otro lado, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno investiga también a Villalobos dentro de la causa contra la empresa asturiana Duro Felguera por supuestos sobornos a altos funcionarios venezolanos a cambio de contratos en Caracas y su zona de influencia.

Según las investigaciones, Villalobos habría recibido hasta 105 millones de dólares para que «usara su influencia» a la hora de conceder estos contratos.

Un documento emanado del Ministerio del Poder Popular de Petróleo despertó la preocupación de los trabajadores pensionados y jubilados de Petróleos de Venezuela S.A. y sus filiales, ante la sospecha de que sus haberes hayan sido utilizados o puedan ser utilizados para realizar operaciones con divisas de dudosa procedencia y destino, a través del banco de riesgo compartido ruso-venezolano Evrofinande Mosnarbank S.A.[1], reseñó Maibort Petit en  Venezuela Política.

Temen, además, que la divulgación de estos temores impida la recuperación de los Fondos de Jubilación, que se encuentran secuestrados y colocados en pagarés de PDVSA de dudosa recuperación.

El 11 de marzo de 2019, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Office of Foreign Assets Control, OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos sancionó al Evrofinance Mosnarbank, un banco con sede en Moscú propiedad de Rusia y Venezuela.

Las autoridades financieras de EE. UU. determinaron que el  Evrofinance experimentó un crecimiento de más de 50 por ciento en 2018 y que ha brindado asistencia sustancial, patrocinio material o tecnológico a PDVSA, “una entidad que desde hace tiempo representa un vehículo para la corrupción, la apropiación indebida y el lavado de dinero de Nicolás Maduro y sus secuaces”.

El finado presidente venezolano, Hugo Chávez, compró en 2011 una participación del 49 por ciento en Evrofinance a través del Fondo de Desarrollo Nacional Fonden S.A. (FONDEN). Al momento de la constitución, el Gazprombank de Rusia —en el cual es accionista Gazprom, el productor de gas de propiedad mayoritaria del Estado ruso— y el banco estatal ruso VTB Bank, el segundo más importante de Rusia, tenían cada uno una participación del 25 por ciento en la entidad financiera. El objetivo de la fundación del Evrofinance como un banco binacional, fue financiar proyectos petroleros y de infraestructura conjuntos entre Rusia y Venezuela.

El 16 de julio de 2014, la OFAC designó al Gazprombank como parte de la Lista de Identificación de Sanciones por Sector (Sectoral Sanctions Identifications, SSI), mientras que el VTB Bank fue incorporado el 29 de julio de 2014.

Denuncian como presunto responsable de las irregularidades a Eudomario Carruyo, durante el periodo en que fungió como presidente de la Junta Administradora de la Asociación Civil Fondo de Jubilaciones de Petróleos de Venezuela y sus Filiales (APJ-PDV; y de APJ International (APJ-INT’L).

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