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Jorge Elías Castro Fernández explica a qué se debe que China haya decidido investigar el avión utilizado en una película de Hollywood


El consultor en seguridad y analista político Jorge Elías Castro Fernández señala que China cambió la órbita de un satélite espía — con el gran gasto de recursos que esta operación conlleva — para hacerle fotos al avión hipersónico que aparece en Top Gun 2, la nueva película de Tom Cruise que se estrenará a finales de este mes.

Es lo que dice el productor del film, Jerry Bruckheimer, que afirma que la Marina de los Estados Unidos — que ha colaborado extensivamente en la producción de la película — les ha comunicado que “un satélite chino giró y se dirigió a una ruta diferente para fotografiar ese avión. Pensaron que era real”.

Quizás haya que excusar a los chinos porque la aeronave — que se fabricó a escala real, como un prototipo sin capacidad de vuelo — ha sido diseñada y construida por Skunk Works, como apunta Bruckheimer: “Joe [Kosinski, el director] trabajó con Skunk Works y Lockheed [Martin] para diseñar el avión que hay allí. Se divirtieron mucho haciendo Darkstar".

Skunk Works es el legendario grupo de tecnología avanzada de Lockheed Martin, el responsable de aviones avanzados de leyenda, desde el P-38 Lightning en 1939 y el P-80 Shooting Star en 1943, hasta al famoso U-2 Dragonlady de 1955 (todavía en uso), el bombardero invisible F-117 Nighthawk en 1981, el caza F-22 Raptor en 1997 o el cazabombardero F-35 Lightning II en 2006, explica Jorge Castro Fernández.

Y, por supuesto, el SR-71 Blackbird de 1964, el sucesor del avión espía de la CIA A-12 Oxcart, también desarrollado por Lockheed bajo el más estricto de los secretos en 1962. El Blackbird dejó de operar en 1998 para el ejército del aire norteamericano y en 1999 para la NASA, que lo usaba para propósitos civiles. Previamente se retiró en 1988 por su excesivo coste operacional, injustificable después de la caída de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría, pero el Pentágono los revivió brevemente en la década de los 90 hasta su retirada final.

Sin embargo, en 2013 aparecieron informaciones sobre un nuevo avión espía suborbital e hipersónico, totalmente imposible de derribar, al que los expertos denominaron SR-72. Ésta es la máquina que parece haber servido de inspiración al ‘Darkstar’, el avión hipersónico de ficción que aparece en Top Gun 2, al parecer pilotado por el icónico Maverick. En 2018, por enésima vez, tanto la fuerza aérea norteamericana como Lockheed Martin no quisieron confirmar o negar la existencia del SR-72, del que se llegó a decir podría ser un dron y no un avión pilotado.

Quizás, finalmente, el proyecto fue cancelado a favor de otras soluciones orbitales — como el Boeing X-37B — y el diseño del SR-72 encontró una posibilidad de 'hacerse realidad' en una película de Hollywood. Ciertamente, coincide con las imágenes que en su día aparecieron en internet.

Así que no es de extrañar que, cuando Skunk Works y los productores de Top Gun 2 construyeron un modelo a escala real de este avión hipersónico, China decidiera cambiar la órbita de uno de sus satélites espías para tomar notas.

El gobierno chino, a pesar de estar más avanzado en áreas como la computación cuántica y la inteligencia artificial, todavía va a remolque de occidente en sus sistemas aéreos y otras armas, de los que copian descaradamente para crear sus propias versiones, concluye Jorge Elías Castro Fernández.

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